Veía con una cara de asombro la facilidad de mi compañero de trabajo de mentir y no es que pretenda darme un baño de pureza ni mucho menos, pero a veces es impresionante la manera tan natural de la que sale de situaciones difíciles con un par de sucesos verosímiles entrelazados, creando una atmósfera de falsedades empezando por el qué hice ayer y el a dónde voy comparado con la realidad real.
Yo recuerdo utilizar con frecuencia un par de mentirillas, dicen bien por ahí, piadosas y aún así el juego de un affair bien intencionado el viernes por la noche resulta ser el sábado al medio día una relación amorosa de mentiritas, eso nada más para dejar entre satisfecha a la dama en cuestión pero al mismo tiempo sin comprometerte tanto, ya el lunes y el martes y los demás días se me ocurrirá algo para salir del paso y si el plan va mal, habrá que inventarte otra excusa para tratar de redimir el tiempo el viernes siguiente y así sucesivamente hasta que uno de los dos nos mandemos al diablo.
Lo mío es sencillo y abarca ciertos tipos de situaciones, pero éste cuate que reúne los requisitos de un mitómano es un buen tipo, realmente noble y honesto con sus amigos que no son más que compañeros de chelas el domingo por la tarde cuando ya nos hemos deshecho de las chicas e inicia el resumen deportivo en el plasma que cuelga de su pared a costas de más mentirillas financieras del trabajo.
Se que no me miente a mí cuando me platica de sus aventuras, no gusta de exagerar situaciones, ni de presumir grandes logros inefables, pero su habilidad al teléfono lo hacen ser el Harry Houdini de las situaciones difíciles. No hay supervisor, gerente, jefe o dama que logren atraparlo, a veces no se si temer de él o pedirle consejos, aunque no me gustaría tener esa sensación de vida falsa que se supone debería tener el que de mentir mantiene el hábito.
Sin embargo, pensándolo bien, "las mentiras son la base de éste país", dicen con frecuencia los gringos en sus filmes y series como técnica recurrente para echarle la culpa a míster nadie, primo-hermano de John O Fui.
Empiezo a pensar en un arranque de filosofía arjonesca que es verdad que es mentira la verdad, miente el empleado, el juez, los políticos con frecuencia, los comunicadores, el jóven, el estudiante, miento yo, incluso, en éste momento les estoy contando una historia de mentiras sobre las mentiras en una mentirota completa pero creíble.
Pero bueno, no pretendo hacer un ensayo sobre la mentira, simple y sencillamente me quedo con las tres clásicas del mexicano: mañana te pago; ahorita lo hago; y mi favorita y extremadamente recurrente, la pura puntita.
Pero bueno, volviendo con mi compañero de trabajo, quien no quiso olvidar su vida verdadera de mentiras y recordar su mentirosa vida de verdades, debo confesar que finalmente me gustó la simpleza y frescura con que tomó las cosas después de colgar el teléfono y contestar a mi duda respecto a las repercusiones de mentir.
Yo, por el contrario disfruto igual mi vida de naturales situaciones aderezadas con un par de mentirillas sólo para salir del paso en las metódicas situaciones cotidianas las cuales puedo afrontar con la frente en alto y salir adelante sin necesidad de tanta parafernalia ni situaciones vestidas, no, yo estoy casi seguro de poder decirte con una sonrisa en la cara y orgullo de poeta maldito que simplemente, éste soy yo.
Yo recuerdo utilizar con frecuencia un par de mentirillas, dicen bien por ahí, piadosas y aún así el juego de un affair bien intencionado el viernes por la noche resulta ser el sábado al medio día una relación amorosa de mentiritas, eso nada más para dejar entre satisfecha a la dama en cuestión pero al mismo tiempo sin comprometerte tanto, ya el lunes y el martes y los demás días se me ocurrirá algo para salir del paso y si el plan va mal, habrá que inventarte otra excusa para tratar de redimir el tiempo el viernes siguiente y así sucesivamente hasta que uno de los dos nos mandemos al diablo.
Lo mío es sencillo y abarca ciertos tipos de situaciones, pero éste cuate que reúne los requisitos de un mitómano es un buen tipo, realmente noble y honesto con sus amigos que no son más que compañeros de chelas el domingo por la tarde cuando ya nos hemos deshecho de las chicas e inicia el resumen deportivo en el plasma que cuelga de su pared a costas de más mentirillas financieras del trabajo.
Se que no me miente a mí cuando me platica de sus aventuras, no gusta de exagerar situaciones, ni de presumir grandes logros inefables, pero su habilidad al teléfono lo hacen ser el Harry Houdini de las situaciones difíciles. No hay supervisor, gerente, jefe o dama que logren atraparlo, a veces no se si temer de él o pedirle consejos, aunque no me gustaría tener esa sensación de vida falsa que se supone debería tener el que de mentir mantiene el hábito.
Sin embargo, pensándolo bien, "las mentiras son la base de éste país", dicen con frecuencia los gringos en sus filmes y series como técnica recurrente para echarle la culpa a míster nadie, primo-hermano de John O Fui.
Empiezo a pensar en un arranque de filosofía arjonesca que es verdad que es mentira la verdad, miente el empleado, el juez, los políticos con frecuencia, los comunicadores, el jóven, el estudiante, miento yo, incluso, en éste momento les estoy contando una historia de mentiras sobre las mentiras en una mentirota completa pero creíble.
Pero bueno, no pretendo hacer un ensayo sobre la mentira, simple y sencillamente me quedo con las tres clásicas del mexicano: mañana te pago; ahorita lo hago; y mi favorita y extremadamente recurrente, la pura puntita.
Pero bueno, volviendo con mi compañero de trabajo, quien no quiso olvidar su vida verdadera de mentiras y recordar su mentirosa vida de verdades, debo confesar que finalmente me gustó la simpleza y frescura con que tomó las cosas después de colgar el teléfono y contestar a mi duda respecto a las repercusiones de mentir.
Yo, por el contrario disfruto igual mi vida de naturales situaciones aderezadas con un par de mentirillas sólo para salir del paso en las metódicas situaciones cotidianas las cuales puedo afrontar con la frente en alto y salir adelante sin necesidad de tanta parafernalia ni situaciones vestidas, no, yo estoy casi seguro de poder decirte con una sonrisa en la cara y orgullo de poeta maldito que simplemente, éste soy yo.
3 comentarios:
Bueno, como te habia dicho anteriormente, con el cambio que le hiciste siento que lo que tratas de decir se entiende.. asi que solo hay que ponerle atencion a los finales no?
besos
Mi querido Alexxx, es poco lo que te conozco y es bueno este espacio para irnos aprendiendo... Imagina que haces de ese ensayo un cuento, lo has intentado? Imagina que creas un cuento de un oficinista que construye su vida en mentiras y que, al lector, le parece una completa e irrefutable verdad... y al final, descubriremos que no hay verdades y todo fue una completa mentira del escritor, tú(con acento o sin él) mentiroso.
Si, parece que te estoy "dirigiendo", pero creéme que no es, de ninguna manera, mi intención... pero puedes hacer tantas cosas con tantas ideas!!!!!! Inténtalo!
Saludos!
Sí, ya lo comentábamos Armando y yo, creo que estás escribiendo muy personal y ésto creo que le pierde mucho mérito al texto cuando lo muestras a toda la banda. Creo que la intención de este blog es para que mejoremos y lo harás con el tiempo; no te presiones y si puedes escribe cosas más cortas. Me parece buen ejercicio para que comiences a dar los madrazos en el texto más en corto y no digas muuuuuuucho para dar un chingadazo.
Salu
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